Todas Somos Trabajadoras

Esta claro que en materia de igualdad todavía nos queda mucho por trabajar. Son siglos de imposición de normas por una sociedad dominada por unos constructos desiguales, que nos habían dejado a las mujeres en una situación de subordinación, pero más grave aún me parece, de un total desconocimiento a la vital importancia del papel de estas en ese desarrollo de las sociedades.

Todas somos trabajadoras. Si, todas las mujeres; todas tenemos distintos y fundamentales papeles en la sociedad. Y esta claro que con esto no estoy descubriendo el agua tibia, pero parece una realidad no tan evidente para muchas personas. Cuando trabajo en talleres que tocan el tema de la corresponsabilidad con chicos y chicas adolescentes y hacemos el ejercicio de enfrentarnos a esta realidad, y es sorprendente como sus caras se transforman evidenciando que no estaban al tanto de lo importante que es el trabajo del hogar, ese que se dedica a los cuidados de las y los suyos, que sin tener horarios, sin tener medidas y más difícil aun, sin tener una remuneración, hace que sus vidas y las de sus familias funcionen de manera normal.

Con datos como los entregados en el informe anual de ADECCO sobre ‘La Mujer Trabajadora’ donde se estima que “399.600 mujeres trabajan a jornada parcial para cuidar a su familia, frente a tan solo 15.200 hombres”, es decir, que solo un hombre decide corresponsabilizar trabajo con las labores de cuidado de su familia, frente a 26 mujeres, me surge la inevitable pregunta ¿y para cuándo la verdadera e igualitaria corresponsabilidad?

Datos Corres

Luego te das un paseo por las redes sociales, esas que tanto se enuncian hoy en día como ‘la voz de la sociedad de las nuevas tecnologías’, y entonces marcas unos cuantos hashtag en torno al 8 de Marzo Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras y te encuentras con verdaderas manifestaciones ya no solo de machismo, sino con muestras claras de gente que aun vive en el paleolítico y que incluso rayan en la sordidez.  O con declaraciones como las de Ferrera, con respecto a la Ministra Bañez, que sí, muy bien dadas sus disculpas, pero es que con eso me pasa como con las de Cantó, que me da igual lo que diga ahora, desde el comienzo de su carrera política ha manifestado por activa y por pasiva que esa es su forma de pensar y punto. Esta claro que mucho trabajo nos queda por delante.

Todas somos trabajadoras. Todas las mujeres trabajamos en uno u otro espacio de la sociedad, (y en muchísimas ocasiones en ambos) cada uno igual de importante para el funcionamiento de esta, por más que su valoración social no sea equitativa.  Por tanto, mi invitación hoy es doble, es decir, no es solo a reconocer la importancia de ese trabajo que por siglos ha sido invisibilizado, sino a enterarse y a formar parte de las muchas ‘propuestas y estrategias‘ que se están gestionando hoy día, para que eso de la corresponsabilidad no sea una utopía y poco a poco, pero por favor no tan lento, vayamos alcanzando sociedades igualitarias.

 

 

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